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miércoles, 30 de mayo de 2012

Entrevista a Francisco Cárdenas

Huelga de la UNAM
¿Cuál es tu nombre, lugar de nacimiento y edad?



Mi nombre es Francisco Cárdenas. Yo nací aquí en el DF.



¿Qué estudiaste y cuál es tu ocupación actual?


Yo estudié lengua y literaturas hispánicas en la Unam. Mi ocupación actual... ahorita estoy de becario tanto en CONACYT como en DEGAPA, que es la Dirección General de Asuntos Personales de la UNAM



¿Cuándo ingresaste a la UNAM?


Yo ingresé desde 1994 porque estuve en una preparatoria que tiene secundaria

no



¿Cuáles fueron las causas de la huelga?



La primera causa de la huelga fue que el rector de aquel entonces, creo que Francisco Barnés, intentaba cobrar cuotas a los estudiantes de la UNAM, alrededor de quinientos pesos. Esa fue la principal causa, entre otras muchas.



¿Cómo fue el paro que se realizó antes de iniciar la huelga?



Mira, yo para ese entonces iba en quinto de preparatoria, y esa preparatoria, la n 2, fue la primera que se levantó en huelga antes que cualquier otra facultad o escuela, y si me preguntas como fue, fue con violencia, de muchas partes, la prepa dos fue la primera que se, como ya te dije, se levantó en huelga como una semana antes, aproximadamente, aparte de todas las escuelas, y fue con violencia. Yo me acuerdo que había muchos estudiantes en la asamblea en el auditorio de esa preparatoria. Creo que estaba lleno el auditorio, unos decían que sí y otros decían que no. Pero lo que denotó, lo que hizo explotar esta decisión, lo que hizo que se realizara esta decisión fue que personal de la UNAM de auxilio UNAM golpearon a una muchacha del colegio de ciencias y humanidades del plantel oriente. La golpearon. Estoy dudoso, creo que fue un jueves o un martes. Entonces se enteraron de esa violencia y con violencia tomaron la escuela en la noche. Se decidió que en la noche, ya cuando no hubiera gente, se tomara. Pero todo se decidió a partir de una efervescencia de los ánimos muy grave: con violencia por parte de las autoridades, con ánimos muy desbordados por parte de todos los estudiantes. Al menos así se hizo en esa escuela.



¿Cómo se decidió que el movimiento estudiantil iniciara la huelga?


Me imagino que por asambleas se había decidido. Aunque se invitaba a toda la comunidad en una asamblea, muy pocos asistían. Entonces, los que asistían a la asamblea decidían en rumbo de una escuela o más bien de una comunidad estudiantil y por eso en las noticias se dice: ustedes que muy pocos querían hacer la huelga, pero los otros no dijeron nada. Y cuando uno no dice nada es mucho peor. Así yo creo que se decidió, en una asamblea. Quizá entre pocos sí, pero entre pocos que estaban interesados en hacer algo.



¿Cómo eran las asambleas? ¿Podrías describirlas? ¿Podrías compartir alguna
anécdota de las asambleas, un momento que recuerdes con fuerza?


Yo asistí a muy pocas. Eran larguísimas. Discutían alrededor de muchos puntos, no me acuerdo cuantos. Se discutía y se discutía. Y ahorita, a más de diez años de que pasó esto, creo que no se llegaba a nada en ninguna de las asambleas, se discutía siempre sobre lo mismo. Y a pesar de que había un orden, no había una estructura en la asimilación de la información. No había ni estructura interna de la asamblea: “ahora va a participar fulano, ahora va a participar zutano” Etc y ya que había acabado la asamblea y se llegaron a; supón tú, unos acuerdos, esos acuerdos ¿a quienes se los daban? entre ellos mismos a una comunidad más amplia. Total que las asambleas servían quizá dentro, pero ya para afuera era difícil que sirvieran.



¿Ibas a las marchas? ¿Cómo eran? ¿Recuerdas alguna en particular? ¿Por qué?



Sí, si iba a las marchas. Eran...no eran violentas, las marchas eran hasta alegres y fui a varias, al principio con violencia, pues teníamos que tomar un camión; alegres porque íbamos cantando. Íbamos todos juntos. Nos sentíamos parte de una comunidad, aunque sea reducida. Nos sentíamos amigos. Sentíamos que estábamos compartiendo algo. Sentíamos que estábamos luchando por algo digno de lucharse, y más que eso, por una esperanza quizá educativa. Así eran las marchas. Había mucha gente. Llegábamos al punto de reunión, luego marchábamos. A veces llovía. A veces hacía mucho calor. La gente que estaba viéndonos pasar, algunos nos apoyaban y otros nos decían: “huevones, flojos. Pónganse a trabajar.” Es lo que siempre pasa, eso.



¿Eras parte de alguna corriente al interior del movimiento? ¿Por qué? ¿Cuál era
la posición política del sector al que pertenecías?



No; porque se que todas las corrientes y todas esas, entre comillas, filosofías que se manejan es para separar siempre: “no es que ese pertenece a tal grupo y tiene otras ideas que yo no comparto; y eso está mal, porque todos debemos tener una misma filosofía. A pesar de que halla varias opiniones, siempre se debería o se debió partir de un mismo pensamiento y mantenerlo siempre. Porque ya cuando se empiezan a tener varias variantes un pensamiento, si bien es que está desarrollándose, también se puede estar dividiendo. Y no pertenecí a ninguna



¿Cuáles eran los puntos que se establecieron en el pliego petitorio?


Eran seis, y ya con diez años de distancia ya no me acuerdo. El único que me acuerdo es la derogación de las multas o de las cuotas.



¿Consideras que el movimiento estaba infiltrado? ¿Por qué? ¿Cómo?



Sí; estaba muy infiltrado todo el movimiento, desde que inició. Yo tengo varias experiencias en eso. A pesar de que éramos estudiantes de bachillerato, ni siquiera de licenciatura, éramos todavía unos jóvenes de 16 a 19 años y quizá otros tenían 20 años a muchos los usaron autoridades para denunciar a los que estaban apoyando al movimiento. Utilizaron a un joven para denunciar a otro joven, y claro que estaban infiltrados, había muchos, y yo tenía varios amigos.



Una vez me habla un compañero, empezando la huelga y me dice: “Me habló tal funcionario de la prepa y me dijo que yo le recopilara el nombre y el número de cuenta de todos aquellos que estaban apoyando la huelga. Pues si le quieres entrar” Dije: no. Obviamente él recibió algo a cambio. Por ejemplo, él en ese año había perdido tres meses; lo habían suspendido porque ofendió físicamente a un maestro. (Te puedes dar una idea de cómo era mi compañero) y le hablan, le ofrecen esto, más bien le dicen que haga esto y le ofrecen inscribirlo en Derecho. ¿Crees que un trimestre perdido en todas las materias mi amigo haya podido acabar la preparatoria tan fácilmente? Pues no. Sí, lo mandaron a Derecho, y él no quería Derecho, quería artes visuales, y ahora es un buen abogado. De eso yo me enteré. También los profesores tomaron represalia con los que estábamos apoyando la huelga. (...) Tuve un maestro con el que tenía diez y me puso seis por no dejarlo pasar un día de huelga. Hubo otro que me aumentó un punto por participar en el movimiento.





¿Cómo era la relación con otras organizaciones y universidades?



No te sabría responder bien esa pregunta, porque yo no iba a lo que se hacía en el CCH oriente que era el más cercano, o yo en la huelga nunca vine a las facultades. Yo solamente iba a la preparatoria donde estaba estudiando y allí me enteraba de lo que sucedía. Era esa relación que tenía con mis compañeros que estaban allí en esa escuela.



¿Qué emociones experimentaste durante la huelga?



Muchas emociones. En primer lugar, cuando inició la huelga, una emoción de esperanza, quizá por una educación mejor. Esa es una emoción que te suscita ver a todo un grupo concentrándose para algo que, ellos creen, es mejor. También, otra emoción es el miedo o el temor. En las noches, cuando ya no había mucha gente pasando afuera de la preparatoria 2, se acercaban muchos porros a las rejas y empezaban a gritar consignas del politécnico. Empezaban a arrojarnos piedras. Empezaban a arrojarnos cohetes, a decir groserías. Llevaban palos. Nunca se metieron, pero eso hizo que muchos temiéramos, y quizá no lo demostrabas con tus amigos, pero interiormente estabas lleno de temor. Otra emoción que me causó la huelga fue ansiedad, ansiedad porque fue muy larga. Y ya estábamos ansiosos todos de que terminara. Era inacabable eso. A los tres meses, muchos ya queríamos que terminara, pero no que terminara con un grupo rendido y otro venciendo ¡no!, porque así no se terminan las cosas, sino que se terminara de una manera honesta, adecuada y justa para todos.



Pasaron cuatro meses, seis, siete, ocho y era más la ansiedad. No solamente uno tenía ansiedad, yo creo que todos. Ansiedad, aunque no creas, los que estaban allí también querían regresar a clases porque solamente quizá te la pasabas allí en la escuela. Otros trabajaban, trabajabas e ibas a la escuela. Intentabas estudiar e ibas a la escuela a ver lo que pasaba, ibas a la escuela y solamente te quedabas a la huelga. Son actividades, pero se dejó de hacer mucha actividad en ese momento, y lo que te marca una actividad, lo que te predispone a una actividad es la ansiedad, al menos eso pienso yo. Esperanza, temor, ansiedad, y la última fue una emoción de tristeza, al final. Tristeza por todos los lados, porque unos resultaron vencidos, como ya te dije,  y otros los vencedores; tristeza en que una comunidad estudiantil no se haya puesto de acuerdo en hacer algo bueno o en unificarse. Tristeza en que entro la PFP; en que autoridades de la UNAM y académicos y estudiantes de la UNAM que utilizan, o tenemos que utilizar el pensamiento para resolver las situaciones internas de esta escuela hayamos optado por otra cosa porque ya no se podía, eso sí, ya no se podía hacer otra cosa mas que la intervención, si bien no de una fuerza brutalmente agresiva como es la policiaca y que arrestó, como una semana antes de terminar todo esto, a muchos estudiantes. Los arresto, creo que los procesó. Y cuando un estado hace eso a sus estudiantes debe dar mucha tristeza, sea el estudiante que sea, sea un estudiante flojo, un estudiante torpe, un estudiante que no da el ancho, no debes de hacer esto con tus estudiantes. Jamás. Todos estos sentimientos me generó la huelga.



¿Consideraste la posibilidad de la derrota absoluta del movimiento? ¿Y de la
victoria?



De la victoria la consideré como a los tres meses porque, no me acuerdo bien, se hizo un diálogo entre las autoridades, y los estudiantes que fueron a dialogar con aquellas defendieron muy bien sus puntos de vista y argumentaron muy bien. Pero luego ya ni la victoria ni la derrota la vi. Después de esos tres meses dije: esto ya no va para más. Por qué: porque en los tres meses se acabó ese ánimo que tenían muchos estudiantes y se desesperaron los que estaban en la huelga. Los otros estudiantes que no estaban dentro de la huelga también se desesperaron. Entonces comenzaron a atacar a los otros. Vi la posibilidad, no de una victoria, vi la esperanza de una resolución pasados tres meses, ya que llegó el cuarto mes, el quinto y hasta el final, ya no vi ninguna esperanza para ningún sector. Pudo haber ganado alguien que yo no sé quien haya sido, pero de que ganó alguien, ganó, y quizá muchos fuimos esa carne de cañón que a veces se usa en muchos movimientos. Alguien tuvo que haber ganado. Los estudiantes no fueron. Ningún estudiante ganó, vaya. Con tanto tiempo sin estudiar y sin estar abiertas las escuelas...Y los que estábamos en la huelga quizá ganamos que no hayan hecho las cuotas. Pero eso al fin y al cabo es vanidad. Eso al fin y al cabo es material. Teníamos que haber ganado otra cosa.



Háblame sobre un día cotidiano en tu escuela o facultad en los meses de la
huelga ¿Cómo eran?


Pues había en esa Preparatoria coordinadores de cada edificio, y yo me acuerdo que  barríamos, intentábamos mantener limpia la escuela. Como a la mitad del día o en la tarde ellos ya no estaban. No me gustaba entrar a las asambleas, pero los que sí, discutían y yo a veces la escuchaba, me salía, me aburría. Luego, yo lo que hacía mucho era ir a dar información a los microbuses: a los pasajeros. Iba con mi hermana, con unos amigos etc. y les llevaba la información de lo que estaba sucediendo. También en las primarias y secundarias. Regresábamos, quizá comíamos, yo me quedé muy pocas veces a dormirme allí en la prepa, no todas, que fue cuando llegaban estos porros y entre otras cosas me imagino que hacían. Iba a la escuela, platicaba con mis amigos de los que había sucedido. Iba a dar información en los microbuses, regresaba. Estaba un poco más de tiempo sin hacer nada o platicando. A veces me agarró la noche y ya me quedé allí, mientras los otros discutían puntos de vista en otras asambleas que no participé, o no quería participar.



¿Qué pensaba tu familia sobre tu participación en el movimiento?



Que estaba bien. Mi papá pensó eso, también mi mamá; y que al fin y al cabo se empezaba una lucha social que luego se torna una lucha política de poderes estudiantiles, poderes de académicos, de profesores. Siempre hay poderes. Pero cuando empezó la huelga, que comenzó con una lucha a favor de una sociedad estudiantil, fue bueno.



A más de diez años del movimiento, ¿Cuál es tu balance? ¿Qué se logró? ¿Qué
no se logró? ¿Por qué?



Pues se logró que no impusieran las cuotas, en primer lugar. Lo que no se logró es que no pudimos mantener una lógica entre todos los estudiantes y las autoridades. A pesar de que hubo diálogos, este diálogo se quebró. Cuando se quiebra la palabra o cuando se rompe viene una parte de violencia. Entonces, lo que no se logro y que se tuvo que haber logrado en la huelga fue resolver los problemas con lógica. Eso es lo que se perdió. Teníamos un reto, yo creo que sin saberlo teníamos ese reto y muchos no lo superamos.



¿Crees que la organización estudiantil cometió errores? ¿Si? ¿No? ¿Por qué?



En que falló...obviamente el movimiento falló por lo mismo, porque no se logró mucho, pero no sé en que haya fallado. Estoy pensando... Falló en estas corrientes que había. Desde el momento en que: “yo soy de tal corriente y tú de la otra” desde allí ya estaba fallando. Falló en que quizá lo que se hacía en las asambleas no se comunicaba a los demás. No hubo una comunicación exterior. A pesar de que yo iba en los microbuses y a las marchas... muy pocos no podían difundir todas las ideas que se tenían en la huelga, y esa manera de separar siempre por grupos... yo creo que desde allí fallamos: Tu eres de tal grupo, tú de tal grupo, y tu ni siquiera perteneces a la huelga y me caes mal. Desde allí se falla, desde allí uno falla como persona y como grupo. Yo creo que hubo unas fallas todavía más trascendentales, políticas supón, que yo no conozco.



¿Cuáles fueron los momentos más duros de la huelga?



Los últimos meses. A la mitad de la huelga. Porque ya no solamente había porros que echaban piedras en la prepa 2, o cohetes, sino ya en las marchas había mucha policía que esta bien para guardar el orden, pero en esas circunstancias uno no puede guardar mucho el orden interiormente porque uno, supón, se quiere desquitar con quien menos la tiene y los otros responden. Siempre hubo una violencia entre policías y huelguistas, entre porros y huelguistas, y al menos las marchas siempre fueron así, como un enfrentamiento, más entre los porros, luego ya unos se hicieron amigos de los porros, y es que nos teníamos que hacer amigos. Además, las televisoras jugaron un papel muy importante para este conflicto: denigrando, ninguneando a los que estaban en la huelga, en lugar de construir un diálogo.



¿Crees que algunos intelectuales hayan apoyado la visión del gobierno acerca de la huelga?



Tiene que haber, es una creencia o una suposición. El intelectual y el poder del estado desde todas las épocas han estado relacionados. Un estado no es nada sin un intelectual; y a la inversa, un intelectual no es nada sin el estado. Y hay una relación entre estos dos grupos, entre la intelectualidad y el estado, y lo tiene que haber. Hubo intelectuales que apoyaron la huelga, y otros que no tanto. Quizá no sea una consigna de que autoridades de la UNAM o del gobierno les hayan dado a los intelectuales a decir: “descalifiquen la huelga” quizá no. Quizá ellos lo pensaban así, porque ya tienen una relación con ellos. Quizá no haya sido una imposición, sino es la forma de pensar un estado en armonía, que haya la relación entre estas dos partes. No me acuerdo que intelectual descalificó la huelga, pero hubo varios.



¿Qué sentiste y qué pensaste cuando la Policía Federal Preventiva ingresó a la
UNAM
?



Sentí tristeza no tanto porque entrara un policía aquí, sino de que teníamos un reto sin saberlo y no lo pudimos sobrepasar y llevar a cabo, a buen término, nadie.



¿Qué te marcó más a nivel personal, al haber participado en el movimiento?



A nivel personal... Se aprende mucho con los movimientos. Se aprende mucho individualmente y ves como son todas las colectividades. Ves que todo está lleno de asuntos extras y conoces realmente como tiene que ser cada grupo. fue un movimiento importante la huelga del 99 no solamente por su duración, sino porque realmente creo que se planteaban varias cuestiones estudiantiles o, dicho de otra manera se planteaban varios asuntos intelectuales y, más que intelectuales, sociales. Fue grande entre otras cosas. Me siento bien de haber participado en aquel movimiento. Las generaciones que están entrando ahora a la UNAM no saben de este movimiento, y no saben lo que tanto autoridades como estudiantes de una y otra parte de la huelga, o en contra de la huelga, realmente padecimos, porque fue una zozobra. Se padeció en la huelga. Se sufrió. Entre todos, no solamente los huelguistas. Y estos estados de ánimo repercuten mucho en una sociedad. Y te enojas, entristeces y te alegras. Pero ya que pasó la huelga, a diez años, digo, yo que indirectamente participé en aquel movimiento que tiene que quedar marcado por la Historia y queda marcado en la Historia de México.



¿Estás de acuerdo con quienes afirman que esta huelga sirvió para fomentar el voto conservador o favorecer a algún grupo?



No creo que el PAN se haya beneficiado de la huelga. En lo que respecta al PRI, este estaba en decadencia. Ya no podía hacer otra cosa sino derrotarse, casi suicidarse, para revivir. Al PRI ya no lo salvaba nadie en aquella época. De que con la huelga otros se hayan beneficiado, pues sí, no lo dudo. No partidos políticos, al menos, me acuerdo muy bien de anuncios, comerciales, las ventas de seguros. Un seguro aprovechó mucho la huelga para vender. Y es que había un anuncio que decía así: “¿Tú eres huelguista? Este anuncio no lo escuches. Si un anuncio o un seguro de coche se benefició de la huelga, pues seguramente se han de haber beneficiado partidos políticos.



¿Cuál fue tu aprendizaje más importante?



“Mi aprendizaje más importante... hay momentos en la vida de cada nación, de cada pueblo o de cada comunidad que debes de, si bien no dejar de estudiar, debes de dejar a un lado, por algún momento, el aprendizaje para poder ayudar a los demás activamente, siempre y cuando sea la causa buena o que tu consideres buena. No toda la vida son los libros o es el estudiar, que es muy bueno, pero también es hacer algo por otros. Al fin y al cabo muchos estábamos con esa línea. Yo voy a hacer algo por los que vienen de la secundaria. Yo voy a hacer algo por los que vienen de la primaria. Yo voy a hacer algo para que esos alumnos tengan una oportunidad de entrar a la UNAM. Ese es el aprendizaje. En algún momento hay que dejar de estudiar un poco para dedicarte a una cuestión social, porque de qué te sirve estudiar, si no, en tu pensamiento, intentas ayudar a los demás. De qué te sirve leer el Horror sobrenatural en la Literatura si no lo comunicas con los demás o si no ayudas a tu prójimo.”

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